El Poli y la Secretaría de Desarrollo Económico impulsaron plan piloto sobre desperdicio de alimentos
Hace 11 horas
El pasado 20 de abril, en City Campus, el Poli dio un paso importante en la lucha contra el desperdicio de alimentos. En alianza con la Secretaría de Desarrollo Económico de Bogotá, se puso en marcha un plan piloto que involucró directamente a estudiantes en la medición de pérdidas de alimentos dentro de sus propios hogares.
La iniciativa fue liderada por la Escuela de Negocios y Desarrollo Internacional, con el acompañamiento de la profesora Alexandra Reina, del programa de Administración Gastronómica, quien ha venido trabajando desde 2024 en proyectos orientados a generar mayor conciencia sobre este tema.
En esta ocasión, 20 estudiantes del Poli participaron en el piloto, junto con otras instituciones como la Universidad Externado de Colombia, la Fundación Universitaria San Mateo y la Fundación Universitaria Los Libertadores. El objetivo era claro: entender, desde la experiencia real, cuánto alimento se desperdicia en casa y por qué.
Durante la jornada, la Secretaría de Desarrollo Económico hizo entrega de kits de medición a los estudiantes. Cada uno incluía una báscula, bolsas y una caneca, herramientas con las que pudieron registrar, durante 14 días consecutivos, la cantidad de alimentos que desechaban en sus hogares en momentos como el desayuno, el almuerzo y la cena.
“Este ejercicio no solo permite obtener datos clave, también ayuda a que los estudiantes se vuelvan más conscientes de sus hábitos diarios”, explicó la profesora Alexandra Reina. Además, destacó que este tipo de experiencias acerca a los estudiantes a problemáticas reales y les permite pensar en soluciones desde su rol como futuros profesionales.

Profesora Alexandra Reina
Por su parte, Alejandro Vélez Parra, miembro de la Subdirección de Abastecimiento Alimentario de la Secretaría de Desarrollo Económico, señaló que esta estrategia hace parte de un esfuerzo más amplio por medir adecuadamente el desperdicio de alimentos en Bogotá. “Necesitamos entender mejor qué está pasando en los hogares para poder tomar decisiones y construir soluciones efectivas, tanto en términos ambientales como de seguridad alimentaria”, afirmó.

, Alejandro Vélez Parra
Los datos recolectados durante este piloto serán insumos importantes para diseñar estrategias que permitan reducir el desperdicio de alimentos en la ciudad y promover prácticas más responsables en los hogares.
Más allá de los números, la experiencia dejó un aprendizaje claro: pequeños cambios en la rutina diaria pueden marcar una gran diferencia.