Salario mínimo 2026: una oportunidad para estudiar
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El nuevo salario mínimo con auxilio de transporte llega a 2.000.000 de pesos mensuales en 2026, lo que representa un incremento del 23% frente al año anterior. Ese salto no resuelve todos los problemas, pero sí abre un margen que antes no existía para invertir en ti.
Con un poco más de ingreso mensual, decisiones que se veían lejanas empiezan a ser viables en el presupuesto:
- Inscribirte en un técnico, tecnólogo o programa profesional.
- Mejorar tu conexión a internet para estudiar en serio.
- Pagar una primera matrícula, un curso corto o una certificación clave para tu hoja de vida.
El punto está en dejar de ver la educación como “un gasto que no puedes darte” y empezar a verla como una inversión, una herramienta para mejorar tus ingresos futuros. Un título profesional, una especialización o una habilidad certificada suelen traducirse en más oportunidades laborales y mejores condiciones de trabajo en el tiempo.
Un cambio de mentalidad: del corto plazo al futuro
El contexto económico sigue siendo retador y los precios de muchos bienes y servicios continúan al alza. Aun así, este aumento del salario mínimo ofrece un momento particular para replantear prioridades y destinar una parte del ingreso a formación.
Algunas ideas para aprovechar mejor este escenario:
- Definir un presupuesto mensual de estudio (aunque sea pequeño, pero constante).
- Priorizar programas flexibles que te permitan trabajar y estudiar a la vez.
- Empezar por cursos o rutas formativas cortas si aún no puedes asumir una carrera completa.
- Elegir una modalidad con un precio más asequible y con mayor flexibilidad como la modalidad virtual
Más que esperar “el momento perfecto”, se trata de usar este ajuste de ingresos como punto de partida para construir el perfil profesional que quieres tener dentro de 3, 5 o 10 años.
¿Por qué el Poli puede hablar de accesibilidad?
No es solo marketing. Los números respaldan la historia:
- 🎓 Fundación: 1980 — más 45 años formando profesionales.
- 🌐 Pioneros en virtual: una de las primeras instituciones en apostarle a la educación 100% online en el país. 16 años desarrollando la modalidad.
- 📍 Cobertura nacional: con estudiantes en más de 980 municipios del país, presencia en los 32 departamentos de Colombia.
- 👩🎓 Comunidad: más de 56.500 estudiantes activos y mas de 135.000 graduados.
- ⭐ Reconocimientos: en camino a la acreditación institucional de alta calidad, con procesos formales ante el CNA que refuerzan su compromiso con la excelencia académica.
El Poli entiende algo que muchas instituciones parecen olvidar: si la gente no puede pagar, no estudia. Y si no estudia, el país no avanza. Por eso nació hace más de 40 años, para que más gente pudiera estudiar, y esa hasta hoy, esa sigue siendo su consigna.
El mejor momento posible para empezar
El aumento del salario mínimo ya está vigente y se refleja mes a mes en el ingreso de millones de personas. Eso significa que, por primera vez en mucho tiempo, muchas familias pueden separar una pequeña parte del presupuesto para formación sin desbalancear completamente sus finanzas.
Hay pocos momentos en los que pueda decirse con evidencia que el aumento del salario mínimo “mejoró” claramente la situación de la mayoría, pero sí hay hitos donde el incremento ayudó a aliviar pérdida de poder adquisitivo o tuvo un efecto simbólico importante. Más que mejoras lineales, se observan casos puntuales donde el aumento sirvió para recuperar algo de terreno frente a la inflación o la pobreza, sobre todo en ciertos periodos recientes.
Origen del salario mínimo y primeras décadas
- El salario mínimo legal se establece con la Ley 6 de 1945, aplicándose de forma efectiva desde 1950 con un salario de 2 pesos diarios.
- Durante años hubo múltiples mínimos según zona, sector y edad.
- En estas primeras décadas su función principal fue “poner un piso” formal al ingreso, pero con alta inflación y débil cobertura, por lo que su impacto sostenido fue limitado.
Si llevas años diciéndote “el próximo semestre empiezo”, este puede ser el semestre. No porque ahora sea fácil —nunca lo es—, sino porque las condiciones están un poco más a tu favor:
- Hay más flexibilidad para estudiar y trabajar al mismo tiempo.
- Existen más opciones virtuales y modalidades a distancia.
- Tienes un ingreso ligeramente mayor que puedes orientar a tu futuro profesional.
La pregunta ya no es solo si te alcanza, sino cómo decides usar ese esfuerzo extra mes a mes: ¿en algo que se acaba rápido, o en algo que puede cambiar tu trayectoria laboral y tu calidad de vida?

