El Juego de las Estrellas jugó su octava edición y ganó la inclusión
10 de Abril de 2026
El pasado 25 de marzo, el Poli se llenó de energía con la octava edición del Juego de las Estrellas. La cancha reunió a 18 de los mejores basquetbolistas universitarios de la ciudad en un formato inspirado en el NBA All-Star Game, pero con un propósito que fue mucho más allá del espectáculo.
Ese día, el deporte sirvió como punto de encuentro para algo más grande: conectar realidades y abrir conversaciones sobre inclusión. La jornada no se quedó solo en la competencia; se convirtió en un espacio donde el talento de los estudiantes dialogó con la labor de la Fundación Funter, una organización que trabaja con jóvenes con discapacidad cognitiva. Juntos, lograron darle otro sentido al juego.
Deporte que conecta y transforma
Más que encestar puntos, el objetivo fue claro: invitar a los estudiantes a reconocer su papel como agentes de cambio. A entender que, desde escenarios como este, también se pueden visibilizar historias y procesos que transforman vidas, incluso aquellos que muchas veces pasan desapercibidos.
En este esfuerzo también participó el grupo universitario Cerros, que articuló a varias de las instituciones asistentes. Universidades como los Andes, la Javeriana, la Nacional, la Pedagógica, la Distrital, El Bosque, La Sabana, la Sergio Arboleda y la Jorge Tadeo Lozano, entre otras, se sumaron a esta apuesta colectiva.
Talento Poli en la cancha
El Poli estuvo representado por los estudiantes Javier Salamanca (Estudiante presencial), y Juan David Parra (Estudiante virtual). Ambos llevaron a la cancha no solo su nivel deportivo, sino también el compromiso que caracteriza a la comunidad institucional.
El partido se jugó entre dos equipos simbólicos: el Grupo de la Inclusión, dirigido por el profesor Michael Amado, y el Grupo de la Diversidad, liderado por Oswaldo DíazOrduz. La victoria fue para el equipo de la Inclusión, con un marcador de 67 a 46. Pero, siendo honestos, el resultado fue lo de menos.
Lo que quedó fue el mensaje: el deporte no solo forma atletas, también forma personas más conscientes de su entorno y de las realidades que los rodean.
La jornada, además, tuvo un momento especial con la reinauguración de la cancha del Poli, un espacio que abre nuevas oportunidades para el bienestar, la actividad física y el encuentro entre la comunidad.
Porque al final, ese día no se trató solo de jugar. Se trató de sumar desde el deporte a una causa que nos involucra a todos.