Frecuencias que Conectan: una noche en la que la música se convirtió en solidaridad
Hace 20 minutos
El pasado 1 de octubre, el Teatro Cafam de Bogotá se llenó de música, luces y, sobre todo, de solidaridad. Allí, la Comunidad Poli, sus familias y el público que se sumó a la invitación vivieron una noche especial durante el concierto ‘Frecuencias que Conectan’, organizado por la Fundación Huella Grancolombiana del Poli.
Más que un encuentro alrededor de la música, el concierto fue una oportunidad para unirnos por una causa. Los recursos recaudados a través de la boletería fueron destinados a apoyar a estudiantes y profesores del Poli que resultaron afectados o damnificados por los terremotos ocurridos el pasado 10 de agosto en el occidente de Colombia.
De esta manera, cada entrada adquirida se convirtió en un aporte para acompañar a quienes atravesaron momentos difíciles y en una muestra de que, cuando la Comunidad Poli se une, puede transformar la solidaridad en acciones concretas.
Una comunidad que se une para ayudar
La noche comenzó con las palabras de bienvenida de Juan Carlos Rivera, director de Bienestar Universitario y Huella Grancolombiana, y Lina Vanessa González, jefe de Servicio de Bienestar y Huella Grancolombiana, quienes destacaron el compromiso y el trabajo de todo su equipo que hizo posible la organización y realización del concierto.
Durante el encuentro también se presentó un video con los resultados de la campaña ‘Unidos por el Occidente de Colombia’, una iniciativa que permitió recolectar alimentos y diferentes elementos para apoyar a las personas damnificadas por los terremotos ocurridos en agosto en Risaralda, Chocó y Valle del Cauca.
Este momento permitió recordar que la solidaridad no empezó ni terminó con el concierto. Desde diferentes espacios, la Comunidad Poli había venido sumándose para acompañar a las comunidades afectadas.
Posteriormente, el rector Juan Fernando Montañez y el vicerrector del Estudiante, Wilson Mantilla, compartieron unas palabras con el público y resaltaron el compromiso que tiene el Poli con la construcción de una comunidad que piensa en los demás.
Durante sus intervenciones, destacaron que la educación tiene el poder de transformar vidas, pero que ese propósito también se fortalece cuando está acompañado de valores como la empatía, la solidaridad y la capacidad de tender la mano a quienes más lo necesitan.
Cuando la música también conecta
La música fue la gran protagonista de la noche. El encargado de llevar al público por una experiencia llena de sonidos, ritmos y luces fue Julio Victoria, DJ, productor y artista electrónico colombiano, reconocido por combinar la música electrónica con elementos de la música clásica contemporánea.
Desde los primeros minutos, la propuesta musical logró crear una conexión especial con quienes estaban en el Teatro Cafam. Los sonidos electrónicos, el ritmo y el juego de luces transformaron el escenario y crearon una atmósfera envolvente, en la que el público se dejó llevar por cada momento de la presentación.
Más que escuchar música, los asistentes vivieron una experiencia. El teatro se convirtió en un espacio para disfrutar, sorprenderse y compartir, mientras cada frecuencia parecía encontrar un punto de conexión entre el artista y quienes estaban al otro lado del escenario. Y esa conexión tomó un significado aún más especial al saber que la música también estaba aportando a una buena causa.
¿Con qué frecuencia se conecta la Comunidad Poli?
Un reconocimiento a un talento que sigue dejando huella
Al finalizar la presentación, llegó otro momento especial de la noche. Cristina Forero, directora de Graduados y Proyección Empresarial, entregó a Julio Victoria un reconocimiento como Graduado Poli destacado a través de las artes.
El reconocimiento destacó su trayectoria, su talento y, especialmente, la manera en que ha puesto su conocimiento y su arte al servicio de los demás. Durante sus palabras, Julio Victoria agradeció la invitación y resaltó el significado que tuvo para él hacer parte de esta iniciativa.
Recordó que también vivió el terremoto de 1999 y señaló que, frente a situaciones como esta, es importante unirse, aportar y acompañar a quienes lo necesitan. Con emoción, manifestó el orgullo que siente de ser Graduado Poli y agradeció la oportunidad de compartir su proyecto y su música con la Comunidad Poli.
Por su parte, Cristina Forero destacó que para la Oficina de Graduados era un honor reconocer su trayectoria y el aporte que ha realizado desde el arte. La placa entregada resaltó su contribución a la construcción de tejido social y su capacidad para representar el espíritu de los graduados que construyen país.
“El talento y el conocimiento cobran sentido cuando se ponen al servicio de los demás”, fue uno de los mensajes que acompañó este reconocimiento.
Una noche para recordar
‘Frecuencias que Conectan’ dejó mucho más que una experiencia musical. Dejó la certeza de que existen diferentes maneras de acompañar, ayudar y estar presentes para los demás.
Gracias a todas las personas que hicieron parte de esta noche: a quienes asistieron, a quienes trabajaron para hacer posible el concierto, a los artistas y a cada integrante de la Comunidad Poli que decidió sumarse a esta causa.
Porque aquella noche, la música fue el punto de encuentro, pero la solidaridad fue lo que realmente nos conectó.
Y quizás ese fue el mensaje más importante que quedó después de apagar las luces del Teatro Cafam: cuando nos unimos, cuando miramos al otro con empatía y decidimos aportar desde lo que sabemos hacer, también estamos ayudando a transformar vidas de manera positiva.



